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El domingo es el dia de la donación de órganos
 

Vanesa Salinas/ Al Dia

 

Rebecca Moreno aún siente el dolor por la pérdida de sus dos hijos, pero también se siente alegre al recordar que a través de ellos, otros lograron prolongar su vida. En diciembre de 1998, su hija María Colunga, de entonces 15 años de edad, murió en un accidente luego de que un conductor que huía de la policía se pasó un alto e impactó el vehículo en el que viajaban Moreno y dos de sus hijos por una avenida de East Dallas.

 

Como resultado del accidente, Moreno estuvo en coma durante tres meses y al despertar se enteró de que su hija había fallecido. Supo también que su madre había hecho los arreglos necesarios para donar los órganos de María.

 

Dos meses después de despertar del coma, su otro hijo, Teódulo Colunga, de 13 años, se quitó la vida porque no resistió la pérdida de su hermanita.

 

Cuando se le preguntó a Moreno en el hospital si quería que los órganos de su hijo fueran donados, la madre solamente sintió coraje. Pero después de pensar que otras personas tenían vida gracias a los órganos de su hija, ella decidió que los de su hijo también salvarían otras vidas.

 

"Te sientes bien cuando lo haces porque ayudarás a mucha gente", dijo Moreno quien reside en Grand Prairie.El domingo, 1 de agosto, se celebrará el día nacional para promover la donación de órganos entre las minorías étnicas.

 

De acuerdo a Southwest Transplant Alliance (STA), la lista de personas que están a la espera de un trasplante aumenta día a día tanto en Dallas como en todo el país, y es por eso que madres como Moreno y representantes de esa organización, le recomiendan a la comunidad que donen sus órganos para salvar las vidas de otras personas.

 

"Solamente en Texas mueren entre cuatro y cinco personas cada día esperando un órgano. Es difícil satisfacer la demanda", dijo Mary Bauchert, especialista de servicios familiares para el Southwest Transplant Alliance.

 

El año pasado el 76 por ciento de familias de hispanos que murieron en Dallas dieron su consentimiento para donar sus órganos. Sin embargo, el número de personas en espera de un órgano sigue aumentando.

 

En el país hay alrededor de 85,000 personas en la lista de espera para recibir un órgano. De ellos, más de 57,000 necesitan un riñón y el 60 por ciento son minorías, según estadísticas de STA.

 

"Uno nunca sabe cuando un ser querido necesitará un donante", dijo Bauchert.

 

Las probabilidades de que un hispano rechace el órgano de otro hispano son menores a las que tendría si el órgano donado fuera de una persona de otra raza, aclaró. El departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos asegura que los órganos y tejidos de una persona pueden salvar hasta
50 personas.

 

Carlee Baladezrecibió en febrero del 2001, el corazón de un bebé. Ella ahora tiene 5 años y puede disfrutar de su bicicleta, jugar fútbol, ir a nadar y tomar clases de ballet y Tap. En un par de semanas más ingresará al kínder y
está emocionada de ir a la escuela por primera vez.

 

Cuando tenía un año de edad, Baladez fue afectada por el sarampión y a consecuencia de la enfermedad su corazón se empezó a engrandecer. La niña pasaba la mayor parte del tiempo durmiendo y no podía comer porque sufría de arritmia cardíaca. Su expectativa de vida era limitada.

 

Por eso cuando su madre Ruby Clark recibió una llamada en la que la informaban que había un corazón compatible y disponible para su pequeña no lo dudó. "Era un gran riesgo hacer una cirugía como esa, pero estábamos dispuestos a tomarlo, porque sí había una oportunidad de que mi hija viviera más tiempo, entonces queríamos tomar el riesgo", dijo Clark.

 

Hoy Baladez es una niña que tiene un futuro por delante y aunque tiene que tener un régimen especial de medicamentos, su vida transcurre casi con la misma normalidad de la de otros pequeños de su misma edad.

 

"Es un regalo de vida el que alguien haya aceptado darle el corazón de su hijo para que siguiera viviendo en mi hija. No hay palabras para describir lo agradecida y bendecida que estamos por haber encontrado ese regalo", dijo Clark. "Ella vive ahora gracias a esa familia".